8.5.14

CONTENIDO DEL ESTUDIO GEOTÉCNICO

1. ANTECEDENTES
El estudio geotécnico incluirá los antecedentes y datos recabados.
2. DATOS BÁSICOS
- Dimensiones y superficie de ocupación del edificio.
- Definición del tipo de construcción (C0, C1, C2 y C3).




3. MARCO GEOLÓGICO
En este punto se tratará de dar una visión general de la geología en el ámbito de estudio y se definirán los niveles o unidades geotécnicas presentes.
4. TRABAJOS DE RECONOCIMIENTO EFECTUADOS
4.1. PROSPECCIÓN
La prospección del terreno podrá llevarse a cabo mediante calicatas, sondeos mecánicos, pruebas continuas de penetración o métodos geofísicos.
En los reconocimientos de los tipos de construcción C-0 y grupo de terreno T-1, las pruebas de penetración deben complementarse siempre con otras técnicas de reconocimiento como podrían ser calicatas.
En otros casos, en el reconocimiento se podrán utilizar las pruebas de penetración para la identificación de unidades geotécnicas, que deben contrastarse mediante sondeos mecánicos.
No se pueden utilizar exclusivamente métodos geofísicos para caracterizar el terreno, debiendo siempre contrastarse sus resultados con los sondeos mecánicos.
4.1.1. DENSIDAD Y PROFUNDIDAD
Para su definición se tendrá en cuenta el tipo de edificio, la superficie de ocupación en planta y el grupo de terreno.
La profundidad planificada de los reconocimientos debe ser suficiente para alcanzar una cota en el terreno por debajo de la cual no se desarrollaran asientos significativos.
Esta cota puede definirse como la correspondiente a una profundidad tal que el aumento neto de tensión en el terreno bajo el peso del edificio sea igual o inferior al 10% de la tensión efectiva vertical existente en el terreno en esa cota antes de construir el edificio, a menos que se haya alcanzado una unidad geotécnica resistente tal que las presiones aplicadas sobre ella por la cimentación del edificio no produzcan deformaciones apreciables.
El aumento neto de tensión en el terreno, podrá determinarse utilizando los ábacos y tablas existentes en la literatura geotécnica de uso habitual ó también, de forma aproximada, suponiendo que la carga del edificio se distribuye uniformemente en cada profundidad sobre una superficie definida por planos que, buzando hacia el exterior del área cargada en la superficie del terreno, alcanzan dicha profundidad con líneas de máxima pendiente 1H:2V.
La unidad geotécnica resistente debe comprobarse a una profundidad de al menos 2+0,3m por cada planta que tenga la construcción.
En el caso de que se prevean cimentaciones profundas se llevarán a cabo las comprobaciones indicadas anteriormente suponiendo que la cota de aplicación de la carga del edificio sobre el terreno es la correspondiente a una profundidad igual a las dos terceras partes (2/3) de la longitud de los pilotes.
En el caso de pilotes columna la profundidad investigada alcanzará aproximadamente cinco diámetros (5D) por debajo de la punta del pilote previsible a utilizar.
4.1.2. PUNTOS DE RECONOCIMIENTO
El mínimo de puntos a reconocer será 3.
Las distancias máximas según:


En el caso en el que las distancias máximas excedan de las dimensiones de la superficie a reconocer, deben disminuirse hasta que se cumpla con el número de puntos mínimos.
El número mínimo de puntos de sondeos mecánicos y el porcentaje del total de puntos de reconocimiento que pueden sustituirse por pruebas continúas de penetración cuando el número de sondeos exceda el mínimo que viene especificado en la siguiente tabla:


En el caso de terrenos T3 se intercalaran puntos de reconocimiento en las zonas problemáticas hasta definirlas adecuadamente.
4.1.3. TOMA DE MUESTRAS
En la toma de muestras se deben cumplir unos requisitos diferentes según el tipo de ensayo que se vaya a ejecutar sobre la muestra obtenida.
Se especifican tres categorías de muestras:
a) muestras de categoría A: son aquellas que mantienen inalteradas las siguientes propiedades del suelo: estructura, densidad, humedad, granulometría, plasticidad y componentes químicos estables;
b) muestras de categoría B: son aquellas que mantienen inalteradas las siguientes propiedades del suelo: humedad, granulometría, plasticidad y componentes químicos estables;
c) muestras de categoría C: todas aquellas que no cumplen las especificaciones de la categoría B.
Una vez extraídas las muestras se procederá a su parafinado o protección adecuada y se trasladarán al laboratorio de ensayo en las mejores condiciones posibles.
Además de las muestras de suelo o roca señaladas, el reconocimiento geotécnico debe incluir la toma de muestras de agua de los distintos acuíferos encontrados.
4.1.4. CARACTERIZACIÓN DE MACIZOS ROCOSOS
El macizo rocoso se caracterizará por la resistencia de la roca matriz, que debe matizarse con otras propiedades de su discontinuidad, como son: apertura, rugosidad, tipo de relleno, espaciamiento, índice de fracturación, persistencia, clase RQD, o presencia de agua.
4.2. TRABAJOS DE LABORATORIO
De todas las muestras se hará una descripción detallando aspectos que no son objeto de ensayo, como el color, olor, litología de las gravas o de la roca, presencia de escombros o materiales artificiales, etc., así como el tipo de la categoría A, B o C.
El número de determinaciones del valor de un parámetro de una unidad geotécnica investigada será el adecuado para que éste sea fiable. Deberá procurarse que los valores se obtengan de muestras procedentes de puntos de investigación diferentes, una vez que se hayan identificado como pertenecientes a la misma capa.
Las determinaciones se podrán obtener mediante ensayos en laboratorio, o si es factible con ensayos in situ, aplicando las oportunas correlaciones si fueran necesarias.
Para cada unidad geotécnica que pueda ser afectada por las cimentaciones, se establece el número ensayos indicados en la tabla 3.7. Este número se considera orientativo y corresponde a edificios C-1 ó C-2.


Para edificios C-3 o C-4 los valores del cuadro se recomienda incrementarlos en un 50%. Para terrenos tipo T-3 se decidirá el tipo y número de determinaciones, que nunca serán inferiores a las indicadas para el T-2.
Se distinguirá entre aquellos suelos cuya proporción en finos (limo + arcilla) sea inferior al 35% y los que superen dicha proporción, pudiéndose denominar unos y otros tal y como se indica en las tablas D.20 y D.21.


La acidez Baumann-Gully y el contenido en sulfatos, detectados en muestras de suelo y rocas, así como determinados componentes químicos, presentes en el agua freática, permiten clasificar la agresividad química del terreno frente al hormigón, tal y como se indica en la tabla D.22 clasificación de la agresividad química recogida en la Instrucción de Hormigón Estructural EHE.


La EHE establece el empleo de cementos que posean resistencia adicional a los sulfatos, según la norma UNE 80303:96, para una exposición tipo Q, es decir, siempre que el contenido en sulfatos del terreno sea igual o mayor a 3000 mg/kg (SO4-2 en suelos ≥ 3000 mg/kg) y de 600 mg/kg en el agua freática (SO4-2 en aguas ≥600 mg/l).